22 de septiembre de 2009

NADA

Por ahora podéis seguir lo que hago aquí: www.martasese.blogspot.com


Cuando encuentre agua para regar y hacer crecer las palabras, quizás los silenciosos gritos de mis pensamientos hagan algo de ruido y quieran aparecer de nuevo por aquí.

Marta

27 de noviembre de 2008

Un poco de utopía

No se trata de que estemos convencidos de que el hecho cambiar el mundo esta en nuestras manos, no se trata de soñar con cosas imposibles y abandonar la realidad por algo que posiblemente nunca vaya a existir.
Pero me entristece ver como muchos de los jóvenes de mí alrededor viven con una actitud extremadamente conformista y se quedan con los brazos cruzados ante la proposición de cambiar un poco las cosas.

Yo me siento encajonada en un mundo sin márgenes ni alternativas y cuando me decido a empujar el cajón hacia fuera para salir, prácticamente nadie tiene el impulso de hacerlo conmigo.

-Esto es así y punto. Siempre ha sido así y nunca dejará de serlo.

Mentalidades cerradas y posiblemente muy realistas. Pero decidme: ¿Cuál es el mejor momento para ser un poco utópicos sino ahora?
Respuestas como las dichas anteriormente son uno de los principales motivos por el cual no podemos cambiar nada de nuestro alrededor. Una actitud más positiva y una visión más abierta al cambio es el principio para ir haciendo que las cosas más pequeñas sean como realmente necesitamos que sean.

Vivimos demasiado cómodos y pensando que no hay nada más en el mundo. Pero por favor: Comparad la tierra con el espacio infinito y ahora compararos a vosotros mismos con el resto y dejad de sentiros el centro.

Odio pensar que no puedo hacer nada.


Marta

4 de noviembre de 2008

Un astrónomo de la calle

Santiago Sesé Sorribas fue un vecino que en su niñez se abrió al mundo por las calles de Salas Bajas y de Barbastro, posteriormente marchó para realizar sus estudios de Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos en Madrid, ejerció su profesión afincado en Lérida y en estos últimos años desarrolló su trabajo científico en Huesca profundizando sus estudios de Física, Matemáticas y Astronomía. Como observarán escribo en pasado porque de forma repentina nos abandonó hace poco tras una muerte inesperada y dolida entre todos los que le apreciábamos. Todos aquellos que lo conocieron sabrán de su humanidad, su desbordante ilusión ante los nuevos retos, su mirada inteligente…, pero no es éste el motivo de este escrito, si no el de dar a conocer su obra científica ya que su inesperada muerte no ha dejado que sea apreciada en toda su extensión y sobre todo no ha dejado continuarla. Pero ¿por qué son tan importantes sus obras científicas para una persona de la calle, una persona como usted? Pues precisamente por eso, porque Santiago era un astrónomo de la calle, una de esas personas que son tan necesarias pero que por desgracia no abundan en esta sociedad tan dependiente de los avances científicos y a su vez tan alejada de comprenderlos. Santiago era uno de esos hombres que disfrutaba explicando y acercando de forma amena y sencilla la ciencia a toda aquella persona que quisiera asomarse a ella. Siempre decía que decidió plantearse esta meta desde que un día asistió a un curso sobre astronomía y encontró tan difícil y enrevesada la explicación de aquella persona que estaba frente a él que se dijo que tenía que haber métodos más sencillos de acercar esta ciencia a todo aquel que le interesase. Así lo hizo. Inventó el “Declinator” un instrumento para comprender de forma sencilla el movimiento de los astros y que fue seleccionado para el concurso “Ciencia en Acción”. Fueron innumerables las ocasiones en que visitó junto a sus compañeros de la Agrupación Astronómica de Huesca los pueblos y ciudades de la provincia acercando a sus gentes el conocimiento del Universo. Diseñó y realizó, con sus compañeros de la agrupación, tres relojes de sol ecuatoriales-digitales que pueden ser visitados y admirados en Sabiñánigo, en el azud de Xerta y en Binaced, este último como regalo al reconocido investigador del CSIC Mariano Moles. Ha diseñado, para la localidad de Grañén, el proyecto de reloj de sol más grande conocido hasta ahora. Impartió cursos en la UNED de Barbastro y había sido invitado como ponente a los VI cursos de Astrofísica en Sigüenza.En el próximo congreso estatal de astronomía, que tiene el honor de organizar la Agrupación Astronómica de Huesca en noviembre, Santiago tendrá un reconocido homenaje a su trabajo. Pero el mayor homenaje que podemos hacerle es acercarnos a sus relojes, tocarlos, sentarnos frente a ellos y dejar que el tiempo pase observando cómo capturan ese tiempo con la simple ayuda del sol y de la sombra que éste produce, para luego, quizás, despertar en nosotros una, dos, mil preguntas sobre el Universo que Santiago, con una sonrisa cómplice, hubiera tratado de respondernos.


Mario Escario Gil

21 de octubre de 2008

Depender

Me pregunto de vez en cuando si de verdad tengo la necesidad de depender de alguien o de algo para seguir viviendo. Pues no puedo vivir si sentirme atada a algo, sin encontrar algún motivo por el que seguir andando.
Pero debemos aprender y aceptar que quizás la cuerda de la que nos queramos sujetar no tenga suficientemente fuerza para soportarnos.
¿Personas? Depender de alguien es demasiado peligroso…como ya he dicho que yo dependa de alguien no quiere decir que este alguien tenga de depender de mi. Nos convertiremos en una carga, en una responsabilidad innecesaria para aquel que hemos decidido que tiene que “agarrarnos” y nos soltará. No soltará sin quererlo pero lo hará, porque terminará dándose cuenta que lo que le suponemos no le compensa.

Crearnos ocupaciones, proposiciones…debemos estimularnos a algo más, crear líneas en el futuro que superar…acciones y metas que si dependan de nosotros. Objetivos por los que tengamos que luchar, por los que tengamos que esforzarnos y en definitiva motivos por los que dar un paso más no se convierta en un hecho pesado.

Depender de nosotros mismos y al mismo tiempo de nuestro alrededor, pues jamás será un error apoyarte en un amigo para procurar alcanzar algo que anhelas o necesitas. Nunca será un error pedir un empujón de alguien que quieres si este sirve para llevarte donde realmente quieres estar.


Marta

2 de octubre de 2008

Tirita sobre tirita

No, esa no es la solución. No se trata de poner un parche sobre la herida y cuando vemos que se empieza a deslizar la sangre por un lado y el dolor vuelve a arder poner otro encima e ir tapando…

Las soluciones rápidas no suelen ser, ni de lejos, las más adecuadas. Es fácil colocar una tapa sobre nuestro problema o una tirita sobre la herida, calmando el impacto visual conseguimos un margen de tiempo. Pero siempre vuelve a aparecer. Más fuerte y más profundo el problema sigue luchando contra nosotros y esquivarlo no es la mejor manera de actuar.

A veces toca enfrentarse a los obstáculos que nos impiden vivir con facilidad y alegría. A veces hay que sacrificar ciertas cosas permanente o temporalmente para encontrar de nuevo el equilibrio y poder seguir con pasos seguros y tranquilos. Nunca ha sido sencillo dejar las cosas atrás o perder otras tantas para solucionar algo. A menudo nos resulta complicado analizar las situaciones para saber que es lo que más compensa, lo que más nos conviene… Pero a veces toca, poner los ojos en frío y ser lo suficientemente fuertes para dejar algunas cosas a un lado hasta que todo vuelva a tranquilizarse y ya no haya nada que nos agobie. Probablemente en otro momento podamos volver a ello, y aunque la decisión sea complicada a una larga todo es mejor.


Marta

5 de septiembre de 2008

Tiempo muerto

Instantes vacíos de tristezas y de alegrías, momentos sin sentimientos para hacer solo uso de la razón.

A menudo nuestras emociones y nuestros sentimientos nos desbordan y toman el timón, consiguen que tomemos ciertas decisiones que nos perjudican a nosotros mismos y también a nuestro alrededor. Sentir puede ser lo más maravilloso del mundo, pero la eternidad no suele ir pegada a nuestros deseos. Efímeros en su parte buena, acaban algunas veces volviéndose en nuestra contra.

Pido tiempo muerto, lugares vacíos de sentimiento para limpiar tristezas y pensar un poco con la cabeza. Pues, aunque dejarse llevar por los sentimientos pueda trasladarte a lugares alucinantes también puede engañarte y acompañarte a lugares oscuros y solitarios.

Tiempo muerto para canalizar a conciencia cada pedazo de ese “no se qué” casi tan bueno como malo que a menudo nos convierte en seres grises incapaces de dar un saltito. Tiempo muerto para nadar hacia arriba y salir a flote.


Marta

10 de agosto de 2008

Haben Sie Glück, bitte

Ahora me he dado cuenta de que solo me queda el recuerdo. Que ya no queda rastro ni pizca de ese sentir que durante un tiempo fue tan grande. Supongo que por fin se ha terminado de impregnar el punto en el papel y es que a veces es necesario darse cuenta de que un capitulo ha terminado y que otro nuevo hace tiempo que esta esperando.

Y ahora ya no hay que hacer nada, el recuerdo no podría ser mejor y la disposición para encontrar algo nuevo esta llena de intención y ganas de reír de nuevo.

Imagino que se trata un poco de eso, de vivir el instante al máximo, de creer por unos momentos que sería imposible sentir algo tan grande otra vez. De pensar en el “siempre” que llena de ilusión los pasos siguientes. Porque todo termina pero todo queda, en nuestras cabecitas y en todo nuestro interior. Cada cosa vivida y disfrutada se convierte en parte de nuestra vida.

Que una cosa u otra formen parte de nosotros es una gran casualidad.


Gracias por ser tan importante y ocupar un lugar tan bonito dentro de mí.


Marta